PORTUGAL

Lisboa
La Avenida da Liberdade es la gran arteria principal que lleva hasta la Praçá dos Restauradores diseñada por João Abel Manta y actualmente uno de los puntos con mayor movimiento de la ciudad.

El Barrio Chiado una de las zonas más pintorescas de Lisboa, es el barrio más elegante, intelectual, aristócrata y comercial. Se extiende en torno a las calles del Como y Garret.

Desde la Estaçao do Rossio que tiene una de las fachadas más curiosas de Lisboa. Sus dos puertas se abren en forma de arco de herradura y están decoradas con los típicos elementos neo-manuelinos.

Más adelante, la Rua do Cormo y la Rua Aurea, llamada así por los numerosos orfebres que trabajaron aquí el oro; desde aquí es más fácil llegar al Elevador de Santa Justa, el más emblemático de todos los que funcionan en la ciudad. Su imagen recuerda a la parisina Torre Eiffel, muy probablemente porque su diseño es obra de Nesnier du Ponsard, alumno de Gustave Eiffel. Está construida en hierro y comunica permanentemente la Baixa con el Barrio Alto

Empezamos en el Barrio Casi do Sodré que es la parte más occidental de Lisboa, de las calles más cercanas al río hasta la zona de la desembocadura, desde donde partían las carabelas a la búsqueda de nuevas tierras por descubrir. Es el barrio de la zona portuaria muy cercana a la Praça do Comércio.

El primer edificio que ver es la Estação Cais do Sodré, el lugar desde que hoy salen los trenes hacia Cascais o Estoril; es el punto de partida de esta ruta. En la Rua da Esperança, encontramos el Chafariz da Esperança, una de las fuentes públicas más típicas de la ciudad, dividida en dos partes, una superior para el consumo público y otra inferior para que beban los animales. En la misma calle, el Museu da Marioneta, hoy ocupando las dependencias del Convento de las Bernardas. Acercarse a la Rua do Quelhas, donde se encuentra el peculiar Museu da Radio, con una completa exposición de estos aparatos. Sigue por la Rua de Santos O Velho; se pasa junto a la Iglesia O Velho, en el lugar que la historia cuenta que se martirizó en época romana a tres santos cristianos. Coge la Ruga dos Janelas Verdes; se llega a uno de los museos principales de la ciudad, el Museu Nacional de Arte Antiga. Está instalado en el antiguo palacio de Alvor y reúne una impresionante colección, de las mejores del país y de toda Europa. Y por último, muy cerca, el Convento de Sáo Francisco de Paula donde descansan los restos de la reina Mariana Victoria.

El Barrio de Bélem, a orillas del Tajo, donde se origina el arte manuelino que tiene su representante en uno de los grandes símbolos de Lisboa, el Mosteiro o Monasterio de los Jerónimos, idea de Manuel I, que quiso edificar un gran monasterio a la entrada de Lisboa para que la orden de San Jerónimo rezara su alma y por la de todos los navegantes portugueses. Las obras comenzaron en y acabaron un siglo después, por lo que participaron distintos arquitectos.

Este monasterio está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, se considera la gran obra del estilo manuelino y combina elementos del gótico tardío y renacentistas. En su fachada, con más de 300 metros de longitud, se observan motivos decorativos marineros, y con el pórtico del muro sur, obra de Juan del Castillo, abundan los temas religiosos y una exuberante decoración. En el interior de la iglesia sorprende por su elegante y atrevida bóveda que resistió al terremoto de 1755 a pesar de la ligereza de sus pilares. Es de planta salón, con los brazos del crucero en estilo barroco que guarda los sepulcros de personajes tan famosos como Vasco de Gama o Luis de Camóes. También hay que destacar que el claustro del siglo XVI es de arte manuelino con 55 metros de lados y tiene dos pisos. El pico inferior, obra de Boytac, se abre con grandes arcos cuyas tracerías descansan sobre finas columnillas. Y el refectorio cubierto con azulejos del siglo XVIII.

En la parte más nueva de  Lisboa, la que divide a Lisboa en dos mitades a ambos lados de la Avenida Liberdade, la gran arteria principal de la capital. 

En la Avenida Joáo XXI se alza la Plaza de Toros de Campo Pequeño una peculiar construcción de Antonio José Dias da Silva de finales del siglo XIX que, aunque comenzó inspirándose en la madrileña Plaza de las Ventas, se remató con cuatro cúpulas turcas de ladrillo rojo y unas lunas neomoriscas que le dan su característico aspecto. Tiene una capacidad de 8.500 espectadores.

Barrio La Baixa totalmente destruido por el temblor de tierra y la ola gigante de 1755, fue reconstruido según las directrices del Marqués de Pombal.

Empezamos la ruta en el Barrio la Baixa en la Praça dos Restauradores, amplia fue diseñada por Joâo Abel Manta y actualmente uno de los puntos de mayor movimiento de la ciudad. Esto se explica porque la plaza es el nudo de confluencia de todos lo que van y vienen de la Estación del Rossio, el Barrio Baixa o el Barrio Alto. En el centro de la plaza el Monumento dos Restauradores diseñado por Alfonso Tomás da Fonseca  y construido por Sergio Augusto de Barros. El obelisco y el gran pedestal que mide cerca de 30 metros de altura, con dos estatuas de bronce que representan la independencia y la Victoria. El monumento se alzó para conmemorar la liberación portuguesa  del dominio español en 1640. Al oeste de la plaza, el Palacio Foz elegante portada en diferentes estilos del siglo XVIII. A la izquierda del palacio se alza el Eden Teatro, un teatro que el arquitecto Cassiano Branco construyó en 1937 y que conserva su colosal fachada modernista.

Barrio El Rossio

Continúa hacia la Praça do Rossio o Praça de Dom Pedro IV fue el centro por excelencia de Lisboa durante más de 500 años. Es el lugar don se celebran los grandes acontecimientos populares, las fiestas y los desfiles militares. En el norte se ubica el Teatro Nacional Dona Maria II un majestuoso edificio de estilo neoclásico con un bello frontón sostenido sobre seis columnas. En el medio de la plaza, la estatua de Dom Pedro IV sobre una columna y un pedestal con escenas alegóricos. Muy cerca, la Praca da Figueira que durante mucho tiempo fue el corazón comercial de Lisboa, pero hoy destaca en ella la estatua ecuestre de Dom Joao I, el rey que venció a las tropas castellanas en la célebre batalla de Aljubarrota. Un incendio destruyó en 1959.

Al norte de esta plaza, acércate a la Iglesia convento dos Domingos, que pertenece a la orden de los dominicos lisboetas y data del siglo XIII. En la misma calle del convento se encuentra el Palacio da Independéncia, que aunque voriginariamente fue la residencia de los condes de Almada hoy forma parte del patrimonio nacional.

Coge la Rua Augusta, una larga y elegante calle peatonal, canaliza hacia el Rossio el flujo de turistas, siempre atraídos por la gran cantidad de artistas callejeros y vendedores ambulantes. Para pasar por el impresionante Arco Triunfal, de estilo Luis XIV. El conjunto, obra del escultor Victor Bastos, combina los arcos con las esculturas alegóricas de los tres ríos: Tajo, Duero y Mondego.

Continua hacia la Praça do Comércio se la conoce como “Terreiro do Paço” el punto más significativo de la reforma pombalina que se llevó a cabo en la segunda mitad del siglo XVIII. Es una agradable e ideal para pasear. Por su lado sur, se abre al río, y el interior es un conjunto de arcadas y soportales que lo rodean, en medio el Monumento a Don José I fue erigida en 1775 por Machado de Castro.

Al sur, está el Cais das Columnas con una bonita escalera de mármol, en la que se reflejan las aguas del Tajo.

Continúa hasta llegar a la Praça do Concelho, donde se encuentra el ayuntamiento de la ciudad y el Pelourinho que antes funcionaba para castigar a los condenados.

Barrio Belém

Belém – “Belén”- en portugués- era el puerto donde atracaban las carabelas que partían por mares desconocidos a descubrir nuevas tierras.

Baja por la Doca de Belém que se llega al Monumento dos Descubrimientos o Padrao dos Descubrimientos para los portugueses. Es un enorme monumento de 52 metros de altura con la forma de una carabela adentrándose en el mar. Se inauguró en 1960 para conmemorar el V centenario de la muerte de Enrique el Navegante y rendir homenaje a todos los que participaron en los grandes descubrimientos.

Siguiendo por la Avenida Brasilia se llega a la emblemática Torre de Belém, símbolo de la gran aventura portuguesa. En su estructura se distinguen dos partes, la torre medieval con cuatro salas abovedadas, y el baluarte, donde se encuentra la entrada después de recorrer una pasarela de madera. La Torre de Belém ha sido declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad

Barrio El Chiado destruido por un incendio en 1988, restaurado por el famoso arquitecto Álvaro Siza Vieira que, respectando el espíritu del barrio, abrió patios entre los edificios.

Continúa por la Rua do Arsenal, si giras a la derecha por cualquiera de sus calles entras en el Barrio Chiado para llegar a la Iglesia do Carmo una auténtica reliquia de estilo gótica de la que, tras el terremoto de 1755, solo permanecen en pie la fachada, las paredes y su cabecera. Junto a la iglesia el Museu Arqueológico do Carmo que recoge piezas de valor histórico, arqueológico e artístico con objetos que van desde la Prehistoria hasta la época contemporánea.

El Largo do Carmo, la deliciosa plaza se encuentra frente a la iglesia, a la sombra de tilos y jacarandas, merece una pequeña pausa

La Rua Garrett es la principal arteria de la zona y la Rua do Carmo también como calle principal conforman las dos ruas como centro elegante de este barrio. La calle llega hasta el Largo do Chiado, y es uno de los lugares más transitados de la zona. Abundan las tiendas de moda, las librerías más célebres y también otros establecimientos que se han convertido en una visita obligada.

Barrio Alfama

El origen árabe del nombre de Alfama (alhaman, “la fuente caliente”) demuestra su antigüedad. Formaba parte del centro de la ciudad durante la ocupación romana, como atestiguan las ruinas de un teatro antiguo en la Rua da Saudade. El humilde barrio fue en su día el mejor de la ciudad, hoy es uno de los más visitados.

En sus calles conserva el trazado del antiguo núcleo mulsumán y judío y en su parte alta se alza el Castelo de Sâo Jorge.

Continúa hacia la Casa dos Bicos exhibe una fachada llena de piedras talladas en forma de punta de diamante. Este antiguo palacio del siglo XVI perteneció al hijo de Alfonso de Alburqueque, virrey de las Indias.

Muy cerca, la Iglesia da Conceiçao Velha con una bonita fachada de estilo manuelino, único elemento del edificio original que data del 1520 que sobrevivió al seísmo. En el interior, aunque muy restaurada, destacada la imagen de Nossa Senhora da Conceiçao sobre el altar mayor y los relieves y pinturas en el techo firma del artista Joâo Grossi.

Otra iglesia a pocos metros, la Iglesia da Madalena, uno de los templos más afectados de la zona el día del seísmo. Es de fachada neoclásica y en su interior hay tallas de madera atribuidas a José de Almeida y pinturas de Pedro Alexandrino de Carvalho.

En el Largo de San Antonio de Sé se alza la Iglesia de San Antonio en honor al santo más querido de la ciudad que, curiosamente, se conoce como San Antonio de Padua porque fue en esta ciudad donde pasó su última etapa de sus vida.


Continuar, muy cerca se alza la Sé Patriarcal (Catedral) construida a finales del siglo XII (poco después de que los cruzados reconquistaran la ciudad) sobre el lugar que ocupó una antigua mezquita, conserva su aspecto de vieja fortaleza románica. Sus dos torres recortadas, la fachada sin ventanas y las almenas hacen que parezca más un castillo que un lugar de culto.

En la Rua da Saudade se pueden ver los restos del Teatro Romano dedicados a Nerón y redescubiertos a finales del siglo XVIII. Al lado se han encontrado vestigios de lo que parece ser un nuevo templo romano en la Rua da Saudade, más concretamente en un garaje a una profundidad de tan solo 50 centímetros. Es un lugar de una gran importancia arqueológica no solo para ciudad sino para todo el mundo.

Tras hacer un descanso en el itinerario nada mejor que hacer una parada en el Mirador de Santa Luzía, un importante punto de encuentro en la zona. Es un encantador observatorio organizado en tres niveles que se mezclan con pequeños jardines y algún que otro bar. Desde aquí se obtiene una de las mejores panorámicas de la parte oriental del Tajo.

En el Barrio Alto que esta delimitado por la Rua da Misericordia, al este, para la Rua da Sécula, al oeste, y por la Calçada do Combro, al sur. En la Rua de Saô Pedro V se alcanza el Miradouro de Sâo Pedro de Alcántara, es uno de los lugares de descanso más agradables de toda la ciudad. Este mirador ubicado cerca del lugar adonde llega el Elevador da Gloria. Disfruta de una panorámica de la Baixa, el Tajo, el Castelo de Saô Jorge y el Barrio de Alfama.

En el Barrio de Alfama se alza la Iglesia de Santo Antonio en honor al santo más querido de Lisboa, que curiosamente se conoce como San Antonio de Padua porque fue en esta ciudad donde pasó la última etapa de su vida. El templo de modestas dimensiones con elementos barrocos y el aliciente de que se levanta sobre el lugar donde se dice que nació el santo. La iglesia es de las más populares de la ciudad entre los lisboetas, ya que Santo Antonio siempre ha gozado de una gran devoción.

Continua hacia el Monasterio de Säo Vicente de Fora un excelente conjunto de iglesia-monasterio que se empezó a construir en el siglo XVIII en honor al patrón de Lisboa. Desde diferentes lugares del Barrio de Alfama se pueden contemplar sus dos torres campanario, punto culminante de su soberbia fachada simétrica. En el interior de la iglesia se destaca una gran baldaguino de estilo barroco que tiene a sus espaldas un enorme órgano, que es el más grande de Lisboa. Accede el patio del antiguo monasterio. Los clásicos azules en blanco y azul son los grandes protagonistas, representando diferentes escenas de la historia del país, la vida de la nobleza e episodios de fábulas de La Fontaine.

Una visita recomendable es el Panteón de los Braganza donde reposan las sepulturas de todos los reyes y reinas de esta dinastía, a excepción de María y Pedro IV.

Por último la visita de Iglesia-Panteón de Santa Engracia uno de los mejores ejemplos de barroco portugués, cuyas obras comenzaron en el año 1692 y, por unos y otros motivos, no se acabaron hasta 1966.

Alojamiento

Hotel Fénix en Marqués de Pombal, 8. Hotel de negocios con un moderno equipamiento y muy bien comunicado.
Hotel *** Best Western Hotel Eduardo VII Junto al Parque Eduardo VII y la Plaza Marqués Pombal está frecuentado por ejecutivos y turistas, en general.

Hotel Dom Sancho I en la Avenida da Liberdade, 202 de Lisboa.

Restaurantes y cafeterías

Restaurante Cervejaria Ruca en la Rua de Conceiçao, 47. La especialidad de la casa son "gambas a guilho".

Confeitaria Suiça en la Praça Dom Pedro IV, 96. Una de las clásicas de la ciudad, ideal para sentarse en la terraza que hay en la plaza y tomar un café con los típicos pasteles.

- Grand – Café Restauradores en la Rua Ivone Silva, 6 de Lisboa.

- Dom Joao Porto en la Rua de Belém, 54 de Lisboa

- Pasteis de Belém en la Rua de Belém, 84-92 de Lisboa. Esta pastelería, fundada en 1837, es la más popular de Lisboa. Guarda celosamente el secreto de sus deliciosos dulces, los pastéis de nata.

-  A Pradaria Portuguesa en el Largo do Campo Pequeño, 2 de Lisboa.

Cafeteria Nacional Prada da Figueira en la Praça da Figueira, 18B de Lisboa. Vale la pena visitar este templo de los golosos, abierto desde 1829, tanto por sus dulces como por su decoración de época


Alrededores de Lisboa
Una escapada a Sintra, a una media hora de Lisboa, es como entrar en el paraíso. El exuberante bosque a menudo está cubierto de niebla, de una especia de aura tropical, como sí todos los árboles y plantas del mundo se diera cita para celebrar en el un extraño misterio.
El municipio de Sintra se sitúa sobre una sierra llena de bosques y manantiales, y su encantador casco antiguo hacen que se una de la ciudades más bellas de Portugal. La llamada Vila Velha fue un lugar de retiro real y aristócrata, y en 1995, la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad.
Nada más llegar a la estación de tren de Sintra hay varias opciones para visitar uno de los palacios más bellos, el Palacio Nacional da Pena, quizá el ejemplo más bello de arquitectura romántica en Portugal, con una decoración fantasiosa y exuberante. Se encuentra en lo alto de la sierra de Sintra y fue construido por un orden del rey Don Fernando sobre un monasterio jerónimo del siglo XV. Este palacio que se construyó a mediados del siglo XIX por el Rey Don Fernando II de Sajonia-Coburgo, y la proclamarse la república se abrió como museo tal y como la dejó la familia real. Es una imitación en la que se mezclan los estilos “neo” con más o menos acierto: árabe, gótico, manuelino, renacentista y barroco. Repintado con colores muy vivos, su aspecto ecléctico resalta en el paisaje.
En el interior, se visita el dormitorio de Manuel II, el último rey de Portugal; el Salón de Baile, con jarrones de porcelana china; o el Salón Árabe, uno de los más bellos de todo el palacio. El Arco de Tritón, sobre el pórtico en el interior del palacio, representa a una feroz criatura marina y es una muestra de la variada decoración.
Al sur de Sintra, el precioso Parque Da Pena cubre una superficie de 200 hectáreas sobre las pendientes graníticas de la Serra de Sintra.
Volviendo a Sintra hay que destacar la Cámara Municipal o Ayuntamiento, de una sorprendente fachada, la Oficina de Correos.
En medio del casco antiguo se levanta el Palacio Nacional da Vila de Sintra una excelente construcción mudéjar que también presenta elementos góticos, manuelinos y renacentistas, además de un notable conjunto de azulejos. Era la residencia de verano de la dinastía de los Avis, que llama la atención sus dos torres cónicas gemelas que, en realidad, son dos chimeneas sobre la cocina en la que se preparaban los banquetes reales. En el exterior la imagen es impresionante, el interior del palacio es todo un excelente conjunto de salas. La Sala das Pegas (urracas) está decorada con mosaicos de estas aves que sostienen una rosa en el pico. La Sala dos Cisnes donde se celebran los grandes banquetes dispone de un excelente artesanado; la Sala das Galés (galeones) suele acoger exposiciones temporales; y la Sala dos Brasóes (escudos) muestra los signos heráldicos de más de setenta familias de la nobleza.

Salida hacia Sintra desde la Estación Rossio de Lisboa en un recorrido de unos minutos aproximadamente hasta la Estación de Sintra. Una vez en Sintra puedes hacer el recorrido a pie hasta la finca Quinta da Regaleira (unos 5 kilómetros).

El hombre rico de negocios masón y aficionado al esoterismo Carvalho Monteiro escogió una antigua quinta del siglo XVII para edificar, a principios del siglo XX, un conjunto fascinante de construcciones con una sorprendente mezcla de estilo, sobre todo gótico, renacentista y manuelino. El palacio de la quinta está inspirado en el de Buçaco y lo proyectó el mismo arquitecto, Luigi Manini. 


Abunda una exuberante vegetación de la Serra de Sintra y rodeado de jardines en un ambiente extremadamente romántico, la quinta muestra un recorrido esotérico iniciático y un simbolismo complejo relacionado con los templarios, la alquimia, el cristianismo, la mitología grecorromana, etc.

En la Capela de Santíssima Trindade el símbolo masón de la letra delta con el ojo de Dios sobre la cruz de los templarios representa el gran arquitecto del universo. La Torre de Regaleira representa la luz y el conocimiento. El asombro del Poço iniciático de 27 metros de profundidad y con nueve descansillos, evoca la idea de la muerte y el renacimiento y la Gruta de Leda que alberga una estatua de mujer con una paloma en la mano, símbolo de la Inmaculada Concepción.


Cafeterías y restaurantes

-  Café Saudade en la Avenida Dr. Miguel Bombanda, 6 de Sintra.

-  Casa da Torre en la Estrada de Chao de Meninos, 40 de Sintra.

Compras

- Loja Maria Saudade en la Rua Ferraria 15, de Sintra. Tiendas que tiene de todo: jabones, te, ropa, ...

- Loja Leoncia Grade en la Rua das Padairas, 2 de Sintra. Tiene artículos de la marca “Noa Ecco”. Sobre Loja Dto Sintra Tobonyo Bodginski Atelier.


Oporto y El Norte
Castillo de Bragança
Bragança se la conoce por su castillo situado en lo alto de la ciudad. Un área fortificada, que formaba parte de una valla más grande, todo un conjunto monumental con gran valor histórico y patrimonial. Su singularidad y excelencia bien valen la pena una visita. Entra por el oeste, la Puerta da Vila. El casco urbano de la villa con una calle principal, algunas estrellas que nos da una imagen de la estructura urbana resultante de los cambios realizados en el período que siguió a la restauración de la independencia. El castillo se compone de 15 torres, con una nota especial a la Torre de la Princesa, que mide 33 metros de altura y es la más bonita. En la actualidad alberga el museo militar. También hay que visitar la iglesia de Santa María, que el cuerpo del interior está dividido en tres naves por columnas poligonales de estilo mudéjar; a su lado, Domus Municipalis, monumento de arquitectura civil románica en la que no se puede descartar la posibilidad de que la "sala" se utilizara para la celebración de reuniones y, por último, el Pelourinho de estilo gótico.
Continuo hacia la ciudad de Chaves, que conserva un aire antiguo que se refleja en la Praça de Comoes y en sus calles. Continúo hacia Guimarães, ciudad cultural 2012, y primera capital soberana lusitana declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en el 2001. La ciudad está dominada por un castillo con una torre del homenaje de 28 metros de altura construida en el siglo X. Llego a Barcelos, una agradable y pequeña ciudad al norte del país conocida porque es donde se fabrica el famoso gallo decorativo. Destaca el barrio antiguo en torno a un puente medieval
Con dirección hacia Viana do Castelo, una villa edificada entre el río y la montaña, es la localidad turística de veraneo más importante de la Costa Verde. A pocos km., Ponte de Lima, apacible ciudad de provincias situada en el corazón de la región de vino verde que reúne a todos sus habitantes durante la celebración de su gran mercado agrícola cada 15 días. En Braga, capital del Miño, se desplaza por el valle del río Este en el corazón de la región.
Solar de Mateus
En las tierras del Valle del Duero, donde los viñedos de vino verde crecen en el clima oceánico húmedo del Bajo Duero hasta las montañas desnudas del Alto Duero. Amarante es la pintoresca villa a orilla del Támega con antiguas mansiones que presentan balcones de madera y rejas de hierro forjado. En Vila Real, en el interior del Valle del Duero, bonita ciudad con numerosas casas señoriales de los siglos XVI y XVIII, tiene su mayor interés alrededor de la Avenida Carvalho Araújo, donde está la Sé o Catedral, antigua iglesia conventual levantada a finales del gótico, la Casa de Diego Cao, donde nació el célebre navegante. A pocos kilómetros el pueblo de Mateus se encuentra el Solar de Mateus, entre castaños, viñas y huertos. La casa perteneció a los Condes de Vila Rela, que producían vino rosado. Escondido en un hueco fértil del Valle del Barosa, el antiguo Monasterio de Sao Joao de Tarouca, donde solo se mantiene en pie la iglesia del siglo XII que sufrió importantes modificaciones en el siglo XII; el resto está en plena reconstrucción.
Aveiro conocida como la Venecia portuguesa, con sus tres canales y los elegantes "moliceiros". La ciudad refleja fachadas modernistas y monumentos con tesoros barrocos. Visita a Viseu con sus calles empinadas y empedradas, mansiones renacentistas y hermosas ventanas manuelinas. En San Pedro de Sula, las termas que llevan el mismo nombre son conocidas por sus propiedades curativas.
Figueira da Foz es una ciudad que se extiende por la desembocadura del Mondego. Está construida en el siglo XIX y vive principalmente de su puerto de pesca y de la actividad de los astilleros. A 16 km. está Montemor-o-Velho con las ruinas de la ciudadela edificada en el siglo XI desde donde se divisa una excelente panorámica del Valle del Mondego. Llego a Coimbra, conocida como ciudad universitaria; está edificada en un anfiteatro de colinas frondosas bañadas por el Mondejo.
Santar es una de las aldeas nobles de la región que aún conserva las casas de granito y las vetustas vías romanas. Aquí lo más importante es Casa de Santar, un importante centro vinícola del Dao. Continué hacia Seia, pequeño pueblo al pie de la sierra y desde donde se pueden realizar interesantes excursiones.
La Serra da Estrela es donde se encuentra el macizo más alto del país. En la parte más alta desaparecerán los árboles y surge una meseta salpicada de piedras graníticas que se extiende a los pies de la Torre, el techo del país de 1993 metros de altura, con una cima de entablamiento glaciar que se levanta en un paisaje desnudo y de escasa hierba. Manteigas es el pueblo montañés que está situado en el fondo de un profundo valle arbolado.
La Beira Alta con la vista de ciudadelas medievales o plazas fuertes erigidas en los siglos XVII y XVIII para proteger la frontera, son hoy pueblos fortificados. El primero, Linhares, pequeño pueblo con unas bellas murallas de un castillo de tiempos del rey Dinis I, con dos torres almenadas, sobre la mole granítica de un promontorio que domina el Valle del Mondego. Troncoso, situado en lo alto de la meseta que prolonga al norte la Serra da Estrela con el recinto fortificado medieval de Troncoso, que conoció sus días de gloria en los siglos XIII y XIV. Celico de Beira, un atractivo pueblo que ocupa el extremo norte de una boscosa arista terminal de la Serra da Estrela. En su parte más alta sobresale la gran torre del homenaje del antiguo castillo, rodeada por una pequeña muralla. En Abrunhosa-a-Velha destaca con sus calles empinadas, casas solariegas como Casa de Quinta da Cerca y el hote. Y por último, Mangualde, también de origen medieval, con su Palacio Anda y una fuente con callejuelas tortuosas. 
Como despedida del tour por la Serra da Estrela y muy cerca de la frontera con España, se encuentra la ciudad de Guarda, situada a 1.000 metros de altura sobre un contrafuerte oriental; es la ciudad más alta de Portugal.
El centro medieval tiene tres puertas que dan acceso al casco viejo, donde se destaca la imponente catedral construida en 1390 en estilo gótico, que no se terminó hasta 1540, lo que explica la presencia de elementos renacentistas y manuelinos en su decoración.
A unos 35 km está Castelo Mendo, sobre una colina rocosa rodeada de murallas, donde se mantienen actualmente en pie las torres.
Oporto, es la capital del norte de Portugal, célebre por los vinos a los que ha dado nombre; es una ciudad industrial, con un intenso tráfico portuario, con fama de triste y conservadora… Pero las apariencias engañan: las iglesias con el estilo barroco portugués, los animados muelles de la Ribeira o de la Vila Nova de Gaia dan vida a un río que a menudo presenta un aspecto gris y brumoso.
Ponte Luiz I en el Barrio Cais da Ribeira
Empieza el itinerario en la Praça da Ribeira o en el Barrio Cais da Ribeira; este muelle dominado por la alta silueta del puente metálico D. Luiz I es el lugar más pintoresco de Oporto. Sus vetustas casas, estrechas y altas, en cuyas ventanas cuelga una multicolor ropa tendida, dominan el muelle. Aquí permanecen atracados algunos de los barcos más antiguos. En esta zona del centro histórico que es Patrimonio de la Humanidad.
En la Rua dos Carmelitas, una calle comercial, se puede contemplar la fachada neogótica de la Librería Lello & Irmao de 1881, que en su interior alberga una extraordinaria escalera interior con doble tramo y doble orientación. En la Rua dos Clèrigos está la Igreja y Torre dos Clérigos; primero la iglesia de estilo barroco, construida entre 1735 y 1748 por el arquitecto Nasomi, que pone un bonito telón de fondo en lo alto de la calle comercial que lleva el mismo nombre. La torre, con una altura de 75,60 metros, es el monumento más característico de Oporto, que servía antiguamente de referencia a los barcos. Desde lo alto de la torre, tras subir unos 225 escalones, hay un excelente mirador a la ciudad.  
A continuación, me dirijo a la Avenida dos Aliados, donde están las dos plazas: Praça da Liberdade  y Praça do General Humbergo Delgado situadas en el centro de la ciudad, forman un amplio espacio abierto dominado por la Cámara Municipal do Comércio (Ayuntamiento), el antiguo Café Imperial transformado hoy en un McDonald's, pero que aún conserva en su interior una bonita vidriera. También está la Estación de San Bento; sus muros de la sala de espera están cubiertos de azulejos pintados en 1930 por Jorge Colaço; los temas representados evocan la vida tradicional en el norte de Portugal. La estación está activa desde 1896; salen trenes para el Minho y el Douro.
Para terminar el día, la calle más comercial de Oporto, la Rua das Flores, repleta de comercios tradicionales y casas del siglo XVIII con fachadas blasonadas. Era la antigua calle de los orfebres y los joyeros.
Visita a la Igreja de Sao Francisco de estilo gótico con una monumental entrada, formada por una serie de escaleras con balaustrada que dan al río, que conduce a Casa-Museo de la tercera orden de San Francisco que ha conservado su mobiliario original del siglo XVIII. También podemos ver las catacumbas; el suelo y las paredes albergan las sepulturas de hermanos franciscanos y nobles. En el interior, con decoración barroca en altares, muros y bóvedas. Detenerse en la 2.ª capilla a la izquierda, árbol de Jesé, una obra extraordinaria.
Continúo hacia la Praça de Don Infante Enrique con el Mercado de Ferreria Broges de estructura metálica que acoge exposiciones temporales.
Palacio da Bolsa
Enfrente, el Palacio da Bolsa, construido en 1834 por la Accociaçao Comercial do Porto, de la que sigue siendo su sede. Toda su estructura es de granito y mármol. En el primer piso se tardó 40 años en hacerse, con dos lámparas que pesan 1,5 toneladas. La sala del tribunal tiene en el techo frescos que representan a los juicios y  el mobiliario es original de roble francés del siglo XIX y no ha sido restaurado. La sala del telégrafo comercial es de 1850 a 1954,  siendo el primer país en utilizar el telégrafo en el mundo y todavía funciona.
La sala dorada con techo hecho de pan dorado trabaja una vez al mes y el salón árabe, una imitación de la Alhambra de Granada, está hecho con 20.000 kilos de pan de oro de forma ovoide, decorado con vidrieras, arabescos y madera tallada y dorada imitando los estucos árabes. En la actualidad es una sala de conciertos de música clásica.
No te vayas de Oporto sin haber paseado por la Rua das Flores, una callecita repleta de comercios tradicionales y casas del siglo XVIII con fachadas blasonadas. Era la antigua calle de los orfebres y los joyeros. También está la Santa Casa da Misericórdia; al lado de la iglesia barroca da Misericórdia, alberga un extraordinario cuadro de la escuela flamenca, Fons Vitae (La fuente de la vida), donado por el rey Manuel I hacia 1520.
Sigo hacia la Igreja do Carmo e das Carmelitas; estas dos iglesias barrocas fueron construidas una al lado de otra. La Igreja do Carmo está decorada exteriormente con un gran panel de azulejos que representa la profesión de fe de las carmelitas.
Muy cerca está el Hospital de San Antonio, testimonio de la influencia inglesa; construido por el arquitecto inglés John Carr, exhibe una amplia fachada paladina, del estilo entonces imperante en Inglaterra, con amplias columnas en la entrada.  Continué hacia el Jardím do Palácio de Cristal, que acogió la Exposición Internacional de 1865. Se destruyó para ser sustituido en 1952 por un poco afortunado pabellón de deportes, que se convirtió en un centro recreativo, deportivo y cultural.
Si coges el metro en la parada de San Bento con dirección a Jardín da Moro, es un recorrido espectacular porque cruzas el Ponte D. Luiz I. Una vez llegas a la parada de Jardín Da Moro estás en la antigua ciudad de Cale o Vila da Gaia, hermana rival de Oporto, situada en la orilla izquierda del Duero. Pasee por la Avenida Diogo Leite, que bordea el Duero con bonitas vistas al conjunto de Oporto y donde se puede contratar un minicrucero por el río.  
Volviendo a Oporto, cogí la calle Rua Santa Caterina peatonal, donde se encuentran las tiendas más elegantes, y la Rua Formosa, que cuenta con deliciosas pastelerías y alguna bella fachada modernista cubierta de paneles de azulejos que representan dos amerindios.
En Vila Nova de Gaia, al otro lado del Puente D, Luis I en lo alto de un peñasco, está el Antiguo convento de Nossa Senhora da Serra do Pilar de los siglos XVI y XVII, de planta circular, que domina la ciudad y es por ello uno de los miradores más bonitos de Oporto, desde el que se pueden ver los vestigios de la muralla del siglo XIV.
Bodegas Càlem
En el barrio bajo es donde están todas las bodegas; yo visité las Bodegas Cálem, donde se produce el famoso vino de Oporto. La visita permite seguir la lenta elaboración del Oporto a partir del vino. Se almacena durante varios años en inmensas barricas que contienen hasta 1.000 hl y después en toneles de 535 l (pipas) en los que la porosidad de la madera acentúa su envejecimiento. Bajo las bóvedas se pueden contemplar enormes barricas de castaño, cubas de metal y una moderna cadena de embotellado.
Una serie de callejuelas y escaleras, desde el sur de los muelles, le permiten acceder a la parte alta de Vila Nova de Gaia
Volviendo a Oporto, para acceder a la Catedral de la Sé el funicular dos Guindais que nos brinda unas excelentes vistas y nos lleva a la parte baja de la ciudad. La catedral, una iglesia-fortaleza del siglo XII, sufrió profundas modificaciones en los siglos XVII y XVIII. La fachada principal está enmarcada por dos torres cuadradas cubiertas con cúpulas y se adorna con un rosetón románico y una portada románica. En el interior hay que destacar el bellísimo altar con un retablo de plata cincelada, obra portuguesa del siglo XVII y el claustro del siglo XIV, enteramente decorado con paneles de azulejos de Valentim de Almeida.
La Igreja de Sao Lourenço dos Grilos con aspecto manierista, construida por los Jesuitas en el siglo XVII y actual sede del Seminario Grande, alberga el Museo de Arte Sacro. 

Alojamiento
Barcelos
Hotel do Terço *** en la Rua de Sao Bento, 7. Famoso hotel de tres estrellas situado en el corazón de la ciudad de Barcelos. Es ideal para hacer una pausa, visitar las bellezas arquitectónicas de la ciudad y descubrir el norte de Portugal. reservas@hoteldoterco.com
 Fataunços
Casa de Fataunços. La casa dispones de 10 habitaciones con cuarto de bajo individual y calefacción central. Los salones ofreces varias opciones: sala de lectura, piano (hay cuatro en toda la casa), música, TV, juegos de mesa y billar. Tiene un amplio jardín que influye una piscina, pista de tenis y parque infantil. info@casadefatauncos.com
Paranhos de Beira
Casa de Santa Ana da Beira en Rua Luciano Homen Ferreira, 11. La casa está situada junto al Seia Serra da Estrela en el centro de Portugal, reúne la tradición y el confort con la naturaleza. ter@csadabeira.com
Oporto
Hotel Ribeira do Porto *** Praça de Ribeira, 5 de Oporto. Este hotel fue inaugurada en 2014. este establecimiento de 3 estrellas goza de una ubicación privilegiada en el distrito de Ribeira, con vistas al río Duero, y cuenta con bar tradicional y recepción abierta las 24 horas. Se encuentra a 300 metros del puente Don Luis.

Restaurantes
Oporto y El Norte 
-   Solar do Patio Restaurante-Bar en la Rua Mouzinho da Silveira, 64 A de Porto. www.solardopatio.com Situado en frente al Mercado Ferreira Borges, presenta uno de los patios más antiguos de la ciudad. Sirven desde aperitivos y francesinhas, a los más diversos platos de cocina portuguesa.  
-  Clérigos Bar en la Rua das Caldeireiros, 164 de Oporto. Un restaurante inagurado el 13 de mayo de 2016 con cocina mediterránea, portuguesa y europea con un diseño muy original.
-  Restaurante Postigo do Carvao (1984)  en la Rua da Fonte Taurina, 24-34 de Oporto. www.postigodocarvao.webs.com Situado en la última calle a mano derecha de Praça da Ribeira uno no se puede resistir a no entrar y pedir una de sus especialidades   Bacalao con nata o Polvo assado.
- Restaurante D. Fernando en la Rua Rainha D. Maria II de Bragança. El restaurante está situado en el casco antiguo de la villa.
- O Celeiro da Vila en Ponte de Lima. Un restaurante acogedor, buena comida. Disponen menú y a la carta. 
- Conf. Past. Perola, Lda en la Avenida Combatientes Gr. Guerra, 66 de Barcelos.
- Restaurante "Nova Pompeia" en la Avenida Carvalho Araujo, 82 de Vila Real. Sirven  menú del día y riquísimas delicias de pastelería.
Casa Grand chocolatier de Oporto
Primer Tradicions desde 1946 en rua do Carmo, 3 de Oporto
- Cérigos Bar en la Rua das Cérigos, 164 de Oporto. Un restaurante ignagurado el 13 de mayo de 2016.
Las Beiras
- Restaurante Snack Bar Chave do Cruzeiro en Largo do Cruzeiro, 36 de Fataunços. Es el único bar del pueblo, con un buen ambiente y servicio.
- Casa Necas en la Rua D. Tenente Resende, 53 de Aveiro. Este restaurante se encuentra al lado del Mercado del Pescado donde sirven una excelente dorada.
- Restaurante Pensoo Pinto Nunes de San Pedro do Sul.
- Refugio do Paul en la carretera con dirección a Coimbra. Menú a 5,50€ con el plato estrella Bifrinhos do Franco con arroz y patatas.
- Restaurante O Regalinho en Rua Teles Loureiro, 18 de Vouzela. Restaurante con un espacio rústico donde e mezcla con un estilo moderno con platos típicos y cocina casera. oregalinho@gmail.com
- Restaurante O Museu en Troncoso.
Cafés
Oporto y El Norte 
-   Pasteleria Restaurante Bela Torre en Rua das Carmelitas, 152 de Oporto. Pastelería al lado de la Librería Lello que también es restaurante con un amplia carta donde escoger.
- Villa Café situado enfrente a la Iglesia Santa María de Bragança. Dispone de una pequeña terraza.
- Brasilia Pasteleria e Salao de Cha en Largo Republica Brasil, 41 de Guimaraes. Local fuera del casco antiguo con un pequeña terraza y gran variedad de repostería típica del país.
- Pasteleria Picotinha en la Rua da Picota, 38 de Viana do Castelo. Pequeño local en el centro histórico donde su espacarate está repleto de apetitosos pastelitos. Perfecto para un almuerzo ligero.
- Boémio Bar en Largo de Paço, 18-21 de Braga.
- Café Morgado en Rua 31 de Jameiro de Amarante. 
Las Beiras
- Estado d'Alma Cafeteria Bar en la Praçá D. Duarte de Viseu.
- Chocolate-Chocolate en la Av. Dos Combatientes de Grande Guerra, 44 de Aveiro.
- Café Nicola en la Rua Ferreira Borges, 35 de Coimbra. En pleno centro de la ciudad es un amplio local con terraza y con ambiente joven.
- Pasteleria Ze Manel en la Praça da Republica, 44 de Seia. Respostería del país, como bolos de nozes, queijadas da Serra, queijadas de requeijao, bolo de chila, fojinhos da Estrela o favo de mes.
Museos
- Casa do Fado e da Guitarra Portuguesa en Largo de Chafariz de Dentro, 1 de Lisboa.
- Museo Nacional dos Coches en Praça Alfonso de Alburquerque de Lisboa
- Libreria Lello & Irmao en la Rua das Carmelitas, 114 de Oporto
De compras
- Oporto y el Norte
Verdeinvenja en la Rua Santa Maria, 59 A de Guimaraes.  Está creado por una joven diseñadora local que se ha especializado en la vieja tradición del bordado de Guimaraes. Además también expone en su boutique prendas de vestir, cerámica o exquisiteces como las galles de azafrán.
Mae Galinha en la Rua Grande, 44 de Viana do Castelo. Comercio de artículos y decoraciones infantiles
- Las Beiras
Casa de Santar en la Av. Vicondessa de Taveiro de Santar. Aquí puedes comprar vino de la Bodega Santar, así como probar sus deliciosas mermeladas y miel.  

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